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(papeles de salud)
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Como aproximación a los aceites esenciales nos
valemos del Curso de aromaterapia clínica
que tuvo lugar en Madrid en octubre de 2003 y cuya sesión práctica impartió Dña. Laura Romera Figueroa, aromaterapeuta y kinesióloga. Tras añadir unas breves referencias a la historia de la aromaterapia, el proceso de destilación mediante el que la esencia de la planta pasa a ser aceite esencial, y las formas más comunes de utilización de los aceites esenciales, recogemos la similitud entre los órganos y funciones de las plantas y las del ser humano. En la segunda parte de su exposición Laura Romera describe las propiedades en uso externo de once aceites esenciales y esencias: azahar, lavanda y manzanilla romana, árbol del té y naranjo, incienso y zanahoria, limón, mandarina, naranja y pomelo. Expone, a continuación, la composición, propiedades y modo de empleo de cinco combinaciones de aceites esenciales para resfriado, dolor de espalda y nuca, celulitis, circulación y alteraciones de la libido. Por último indica las características principales de seis aceites vegetales vírgenes de primera presión en frío (almendra, germen de trigo, jojoba, macadamia, rosa mosqueta y sésamo) que pueden aplicarse puros sobre la piel o como aceite portador de las esencias, así como las cuatro diluciones o mezclas de aceites esenciales. Para terminar, y haciendo uso de parte de la extensa bibliografía existente al respecto, reseñamos las propiedades y uso externo de diez aceites esenciales habituales y conocidos en nuestro entorno más inmediato: romero, eucalipto, tomillo, pino, orégano, niaouli, ciprés, menta, mejorana y clavo. La aromaterapia o utilización terapéutica de los
aceites esenciales, para cubrir los aspectos
físicos y los psicológicos o mentales de la persona, puede complementar muchas formas de tratamiento y tiene sus raíces en las más antiguas prácticas curativas de la humanidad. Las plantas de las que derivan los aceites esenciales se han utilizado durante miles de años antes de conocerse las técnicas para destilar los aceites. Suele atribuirse al médico persa Avicena,
responsable del hospital de Bagdad, el
descubrimiento del método de destilación de los aceites esenciales de las plantas, y los manuscritos árabes de los siglos X y XI contienen dibujos de aparatos destiladores de aceites esenciales cuyos principios básicos no han cambiado hasta hoy. En 1920 y tras descubrir que muchos aceites
esenciales utilizados en productos de su
empresa de perfumes eran mejores antisépticos que los antisépticos químicos añadidos a esos productos, el químico René Maurice Gattefossé desarrolla el uso de aceites esenciales en dermatología e investiga sus usos medicinales. Varios científicos franceses prosiguen su tarea, entre ellos el doctor Jean Valnet, presidente de la Sociedad Francesa de Fitoterapia y Aromaterapia y antiguo cirujano del ejército que se vale de aceites esenciales para tratar quemaduras graves y heridas de guerra. Obtención de los aceites esenciales
La esencia es una sustancia altamente aromática
producida por las
plantas en células especiales. Se convierte en aceite esencial tras la destilación, que es el principal método para extraer de las plantas los aceites esenciales. La destilación puede ser directa, cuando la planta (raíces, ramas, hojas, bayas, pétalos) se coloca en agua que se calienta hasta la ebullición, o tratarse de destilación al vapor cuando la planta se pone sobre una rejilla y se calienta el agua por debajo pasando el vapor a través de ella. El calor y el vapor rompen las células vegetales que contienen aceite esencial y se libera la esencia en forma de vapor que junto con el vapor de agua y a través de un tubo pasa por tanques de refrigeración donde los vapores se convierten de nuevo en líquidos que se recogen en cubas al final del proceso: el vapor se condensa en un destilado acuoso (agua floral o herbal, denominado hidrolato) y la esencia de la planta en un aceite esencial que, por ser más ligero que el agua, asciende a la zona superior de la cuba y puede separarse fácilmente de la parte acuosa. Los aceites esenciales de limón, bergamota, naranja
y otros cítricos se obtienen por simple
presión de los frutos, donde la esencia se encuentra almacenada en bolsas relativamente grandes localizadas en la capa externa coloreada de la piel del fruto. Las esencias de las plantas son estructuras muy
complejas químicamente. Algunos de los
principios activos constituyentes de las esencias de las plantas son aislados por la industria farmacéutica y conformados para tratar un síntoma específico. El compuesto químico puede utilizarse tal cual o sintetizarse en el laboratorio, pero, subraya Patricia Davis, estos compuestos químicos aislados nunca son tan efectivos ni carentes de riesgos al utilizarlos solos como cuando se hallan combinados en la planta de modo natural: "La combinación de compuestos químicos actúa sinérgicamente, impidiendo así también efectos laterales indeseables. Se cree que es por esta razón que los efectos laterales resultan tan raros en aromaterapia, ... Cada uno de los aceites esenciales tiene muchas propiedades y ayudan al cuerpo a volver desde el estado desequilibrado conducente a la enfermedad, al equilibrio ideal que representa la salud y el bienestar". Utilización de los aceites esenciales
Los aceites esenciales tienen una alta
concentración, por lo que no se suelen utilizar
sin diluir, y son muy volátiles y se evaporan rápidamente en contacto con el aire. Pese a designárseles como aceites son ligeros y no grasos, se disuelven fácilmente en los aceites de oliva, soja, sésamo, girasol, ..., y en alcohol, y no se disuelven en agua. Se aplica el masaje con aceites esenciales diluidos en un
aceite portador, que puede ser
cualquier aceite vegetal sin perfume de primera presión en frío, sin refinar, ("En el refinado se utilizan derivados del petróleo que taponan el poro"), aunque los más frecuentes son el aceite de almendras dulces, el de pepitas de uva o el aceite de sésamo. Los aceites vegetales se utilizan como lubricante y vehículo para aplicar tópicamente aceites esenciales y además sus propiedades complementan las de los aceites esenciales con que se mezclan. Por ejemplo el aceite de germen de trigo, rico en vitamina E, agente reductor de huellas faciales causadas por acné o heridas. Otra manera simple de utilizar los aceites
esenciales es el baño aromático. Para
Patricia
Davis: "El agua en sí tiene muchas cualidades terapéuticas, como sabe cualquiera que se haya sumergido alguna vez en un baño caliente después de un día extenuante. Cuando aquellas cualidades se combinan con las de los aceites esenciales, cada uno aumenta el potente efecto del otro". También pueden utilizarse en compresas calientes o frías para diversas afecciones físicas, y mezclarse en cremas, lociones y aguas aromáticas para ayudar a la salud de la piel y en afecciones como eccemas y acné. Los aceites esenciales se absorben muy rápidamente
a través de la piel, y al utilizarse en
masajes, baños, preparaciones para la piel o compresas, se inhala parte de la esencia volátil. Según Davis: "El aroma por sí solo puede tener un efecto sutil pero real sobre la mente y a través de la mente sobre el cuerpo. La inhalación de los aceites tiene asimismo un efecto directo sobre el cuerpo, se absorbe parte del aceite a través de los pulmones, entrando de ese modo en el torrente sanguíneo". AROMATERAPIA
Tras establecer la vía percutánea como forma de
utilización de los aceites esenciales, Laura
Romera afirma en el Curso de aromaterapia que si al aplicar un aceite esencial se producen náuseas y dolor de cabeza, se rechaza ese aceite porque no hace falta ni se necesita. Fija en 20 días el tiempo máximo para que un aceite esencial o una mezcla sean efectivos, y en 10 minutos el tiempo en que se vehiculiza en el cuerpo humano y llega a sus células, o entre 60 y 90 minutos si se trata de un aceite esencial de raíz. Laura Romera previene que la aplicación de aceites
esenciales se suspende los días de
menstruación, especialmente el día de flujo sanguíneo más fuerte, también de la necesaria calidad de los aceites esenciales utilizados para evitar otros efectos, y la importancia de que la base no sean aceites comerciales que incluyen en su composición derivados petrolíferos responsables de micosis, alergias y bajada de las defensas, ni tampoco lanolina que también bloquea el poro. Para la utilización de aceites esenciales a través
del masaje aconseja no hacerlo con geles
de baño, porque en el mejor de los casos son detergentes leves o pueden tener un poder abrasivo sobre la epidermis. Puede usarse un jabón con avena, aloe vera o aceite de oliva, y frotar suavemente a diario con un guante de fibras vegetales para activar la zona en que se va a aplicar el aceite esencial y a la vez eliminar las células muertas, siempre es mejor que la persona se limpie la piel y abra los poros. Como horario de aplicación Romera sugiere al irse a dormir. Similitud entre ser humano y planta
Laura Romera se refiere al principio de similitud
entre el ser humano y las plantas, las
funciones similares de sus órganos y la relación entre la parte media e inferior del tronco (bajo vientre y piernas) y las raíces vegetales, entre la parte media y superior del tronco (tórax, brazos y manos) y la hoja, y entre la cabeza y la flor de la planta. Raíz
En la planta son funciones de la raíz las de sostén
en un medio o sustrato del que se
alimenta, nutrición y reproducción. "El ser humano", prosigue Romera, "tiene un territorio de raíces, que incluye el intestino grueso, la circulación de retorno, el sistema linfático, los órganos sexuales". Cuando en caderas, glúteos y vientre se produce excesiva acumulación de nutrientes, especialmente grasas: "Obesidad, celulitis, anorexia, bulimia, desajustes alimentarios en general con una base nutricional de absorción de alimentos y un factor emocional, para la aromaterapia se relacionan con la zona de raíces y no con la zona digestiva". Recomienda hacer a diario dos aplicaciones en la planta de los pies para activar barriga, tobillos, glúteos y vientre: "A través de las terminaciones nerviosas de los pies y aplicando el aceite hasta que la piel lo absorba se vehiculiza rápidamente en caso de retención de líquidos, sobrepeso, obesidad o celulitis". Los aceites esenciales de raíces, de colores
terrosos y densos, tienen efecto sobre nuestras
raíces. En palabras de Laura Romera son yang, mueven el torrente sanguíneo y favorecen el retorno venoso y el sistema linfático, mejoran la irrigación y generan calor corporal, en caso de estancamiento sanguíneo, extremidades frías, trastornos hormonales, frío en glúteos y pies, favorecen la restauración del equilibrio energético y el riego sanguíneo y a nivel intestinal el peristaltismo de los músculos de esas vísceras. Puede aplicarse una combinación de aceites esenciales de hojas y raíces en úlceras varicosas y varices: "No se debe masajear, bombear ni presionar pues puede movilizarse un trombo", previene Romera, en cuya opinión, ante un estancamiento fuerte no son necesarias diluciones concentradas sino mejor normales o débiles. En varices, retención de líquidos, edemas en
tobillos, cansancio y pesadez de piernas, puede
utilizarse cualquier aceite esencial de raíces, que también mejora la irrigación sanguínea de los órganos reproductores, de la próstata, en el síndrome premenstrual y síntomas y complicaciones menopáusicas, espasmos y dolores ováricos. Para prevenir los trastornos de la menopausia, aplicar lociones corporales a base de aceites de raíces desde un año antes, tanto el hombre como la mujer. Un aceite esencial de raíz favorece la eliminación
urinaria, estimula el intestino, y
emocionalmente tiene efecto sobre la autoconciencia de la persona, que comenzará a tener percepciones más próximas a como realmente se encuentra, con repercusión en los trastornos alimentarios: la persona estresada por ejemplo enraizará consigo misma y su propio estado físico, con sus funciones primitivas o primordiales: "El cuerpo guarda memoria emocional desde antes del nacimiento, y un aceite esencial de raíz va al conflicto de la persona, que se sentirá confortada, que se quiere a sí misma". Son aceites esenciales de raíz los de sándalo, mirra, pachuli, vetivert. Hoja
Las hojas tienen ante todo una función
respiratoria, son fundamentales para la planta, para
respirar y absorber aire y sol y para llevar a cabo la eliminación, por la mañana la planta exuda toxinas a través del dorso de las hojas, que son claves para el intercambio gaseoso. Otra función es la circulación de líquidos, nutrientes y savia, el papel que desempeña en el crecimiento y curación de la planta: las esencias regeneran los tejidos de las plantas aromáticas. Una función más es la comunicación, que resulta más relevante en las plantas aromáticas, la hoja emite mensajes a la atmósfera: "Hierba luisa, romero, tomillo, por ejemplo, perciben y comunican que va a llover, una planta huele antes de que se la pise, asimismo emite mensajes a los insectos para que la polinicen", en palabras de Laura Romera. La zona equivalente en la persona es la del
metabolismo, el sistema hepático, renal,
pulmonar, cardiocirculatorio, así como las funciones de respiración, circulación, eliminación de toxinas, y la palabra, el gesto, los centros energéticos que almacenan la información del medio, el puente entre lo que la persona es y lo que piensa que es. Los aceites esenciales de hojas son los más
abundantes en la naturaleza, alrededor de
unos 200. Es un aceite muy fluido, transparente, de rápida difusión circulatoria. Refuerzan los órganos circulatorios y las funciones metabólicas, en flatulencia, dispepsia, falta o exceso de apetito, ansiedad por comer, o en problemas del árbol respiratorio. Estimulan la producción o regulación de leucocitos en el bazo, órgano que con el timo regula las defensas y el sistema inmunitario humano. Los aceites esenciales de hojas son antibióticos, antibacterianos, antivíricos, y útiles en las alergias. Mejoran la irrigación, la digestión, la relajación de los nervios que enervan esos órganos, actúan como reguladores del sistema nervioso autónomo, simpático y parasimpático, que está relacionado con estrés, alergias, bajada del sistema inmunitario o un sistema nervioso disparado. También regulan el sistema nervioso central, y ayudan a controlar el apetito, trabajando sobre los nervios gástricos y en el vacío de bazo. El mensaje emocional de las hojas sirve de
equilibrio en trastornos de la comunicación, en
casos de tartamudez, faringitis crónica, indigestión y afonía. Son aceites esenciales de hojas los de menta, eucalipto, romero, tomillo, ravensara, lemon grass y muchos foráneos, aunque Laura Romera aconseja empezar siempre por los más cercanos al entorno y espacio geográfico de cada persona. Flor
La flor sirve a la
planta para la reproducción, para atraer insectos, lo que se comprueba
al
contemplar la emisión de ondas y rayos infrarrojos de las flores de las plantas, el calor y ondas lumínicas. Las flores son la expresión anímica de la planta, que no florece si no hay luz, con luz de luna lo hace la higuera. La flor siente los campos energéticos y las emociones de las personas. El aceite esencial, al igual que los elixires florales, transmite parte de ese alma de la planta, es su sello de identidad. La cabeza humana por su parte contiene el cerebro,
que transmite coordenadas de
funcionamiento, los cinco sentidos y la intuición o sexto sentido que avisa al cuerpo. En ella residen todas las funciones cerebrales, la memoria, la concentración, ... Hay muy pocos aceites esenciales de flores, rosa,
manzanillas, lavandas, nerolí o azahar,
ylang-ylang, ..., que regulan el sistema nervioso central (cerebro, cerebelo, médula espinal), el autónomo y el sistema endocrino y las glándulas endocrinas. Actúan sobre la memoria, para incrementarla, la intuición, la empatía, el nerviosismo, sobre el insomnio y la regulación del sueño, y en todas las edades, desde niños hasta ancianos. Emocionalmente ayudan al desarrollo de potencialidades y capacidades de la conciencia y cerebrales, en estudios, meditación, prácticas energéticas. Pueden olerse y aromatizar, utilizarse también en forma de loción facial o corporal, o en difusión atmosférica. PROPIEDADES DE ONCE ACEITES ESENCIALES EN USO
EXTERNO
En la segunda parte de su ponencia, Dña. Laura
Romera Figueroa hace una descripción
más pormenorizada de la utilización externa de once aceites esenciales obtenidos por destilación, o por presión en el caso de las esencias de los cítricos. ACEITES ESENCIALES DE FLORES
Comienza con los aceites esenciales obtenidos a
partir de la destilación de las flores de
azahar, lavanda y manzanilla romana. AZAHAR (Citrus aurantium)
Laura Romera afirma que el aceite esencial de la
flor de azahar o neroli es un poderoso
relajante del sistema nervioso central (SNC), que también actúa sobre el sistema nervioso autónomo y endocrino, y es antiséptico y regulador de las glándulas sebáceas en caso de acné y del factor estresante en el acné purulento. Aplicado en forma de baño diario, o mezclado en una base de aceite vegetal para masajear en pecho, planta de los pies y plexo solar, favorece la regulación del sueño de la persona estresada e insomne. Como antiespasmódico de amplio espectro ayuda en la relajación digestiva y frente a los gases, en los dolores de ovarios premenstruales ("Es especialmente útil en la pubertad, cuando la adolescente se dobla por el dolor") y en dolores de barriga de muchos niños ("En aplicación local sobre el vientre, diluído en una base de aceite vegetal"). En situaciones de estrés y espasmofilia que impide la relajación, cuando la persona está contraída y con un caparazón muscular, sin control sobre la tensión muscular, o por desmineralización, Romera aconseja ("Para relajar inmediatamente la musculatura") aplicar aceite esencial de azahar en la espalda, asimismo en una base de aceite vegetal. Laura Romera considera que propicia la armonía y
comprensión dentro de la pareja, en el
trabajo o en la relación entre madre e hijo. Equivalente a la flor de Bach Star of Bethlehem (Leche de gallina), la esencia de azahar es un gran destraumatizador, eficaz aunque el trauma sea antiguo, en situaciones como parto complicado, muerte de la madre, mujer o niño maltratados, etc. LAVANDA (Lavanda officinalis, angustifolia)
Romera destaca del aceite esencial de la flor de
lavanda su efecto calmante del SNC y
muscular, apropiado para deportistas tras realizar un esfuerzo, antiestrés y antiinflamatorio, en tratamiento del sistema circulatorio y celulitis dolorosas (en tercera fase, cuando duelen las piernas). Aumenta las secreciones vaginales y se recomienda en menopausia, si se aplica quimioterapia, en situación de fuerte estrés y tras una operación de vaciado del aparato reproductor: "Regula el flujo vaginal, regenera las paredes de la vagina y favorece su humedad. Aplicado en vía percutánea, mediante un masaje a medio día en bajo vientre y región sacra, en un tratamiento que quizás deba prolongarse durante seis meses, y diluído en una base de aceite de nuez o albaricoque al 60%, onagra al 20%, y borraja o rosa mosqueta otro 20%, que puede sustituirse por macadamia si hay mucha inflamación en el bajo vientre". Es también gran regenerador de las células, eficaz en quemaduras, arrugas y estrías profundas ("A utilizar a diario con una loción antiestrías, y con una base de rosa mosqueta u otros aceites vegetales"). Emocionalmente, apropiado en estados de inseguridad,
ansiedad o miedo, en forma de
difusión atmosférica, ante pesadillas nocturnas infantiles y temores nocturnos de personas mayores, en las primeras manifestaciones del deterioro propio de la demencia senil, situaciones en las que como aceite facial es relajante y balsámico: "Por lo general, a los mayores les encanta las aguas de lavanda" . Para Laura Romera el aceite esencial de la flor de
manzanilla romana o noble es
antiespasmódico útil en cólicos digestivos ("Mediante un masaje en la zona digestiva") y problemas de dentición, dolores de espalda, tortícolis y espalda contracturada, en la preparación del deportista para una competición, en el preparto ("Con masajes en la zona de las caderas") y en molestias de ovarios al comienzo de la menstruación. Es calmante, no relajante, del sistema nervioso y muscular, tras un esfuerzo muscular del deportista, en deportes marciales, o del bailarín: "Crea calor en la zona muscular aplicada". Si se trata de un esfuerzo prolongado aconseja aplicar antes de la competición aceites esenciales de pimienta negra, naranja y manzanilla, en una base de pomada o gel de árnica, teniendo en cuenta que por ser la flor más concentrada que existe, al aplicarse con otro aceite esencial: "El aceite de manzanilla se expande y tapa el aroma de los demás". En la piel es básico para los esteticistas, en
acné, ayuda a borrar las huellas del acné
purulento, en dermatitis seca y descamativa con picor, en hongos de la piel y pezones agrietados: "En una mezcla con extracto de caléndula y aceite esencial de manzanilla en una dilución débil. Para la micosis de uñas u hongos debajo de las uñas, caléndula pura". También es importante para pedicuros, en quienes permanecen muchas horas al día con el mismo calzado, para prevenir hongos, pie de atleta y la erosión de los dedos del pie. En caso de psoriasis con extracto de hipérico, y para restaurar la piel si hay estrías, Romera indica los aceites de almendra, jojoba, borraja, germen de trigo, nuez o albaricoque y rosa mosqueta: "En dermatitis seborreica, grietas y estrías, en una loción antiestrías como base, con rosa mosqueta en la crisis de dermatitis, caléndula aplicada todas las noches en los pies como preventivo y como fungicida con aceite de árbol del té". Emocionalmente calma la ansiedad y alivia la
tensión mental, es eficaz en la pubertad,
cuando debido al cambio hormonal y la regla la niña acumula tensión ACEITES ESENCIALES DE HOJAS
A continuación Laura Romera expone las propiedades
de los aceites esenciales obtenidos
por destilación de las hojas del árbol del té y de las hojas de naranjo. ÁRBOL DEL TÉ (Melaleuca alternifolia)
"Bactericida, fungicida y antiviral de amplio
espectro, el aceite del árbol del té estimula el
sistema inmunitario y el funcionamiento de las glándulas, del timo", por lo que puede ayudar en casos de depresión así como a los niños deficientes físicamente. Como no daña la piel puede aplicarse puro en muñecas y ganglios, también puede difundirse atmosféricamente: "Con rosa mosqueta si hay deficiencias en la piel". Es descongestionante venoso en afecciones con calor, catarro y bajada de defensas por el calor. Favorece mentalmente en situación de depresión o de agotamiento, antes de unos exámenes u oposiciones, a personas mayores o con cansancio excesivo, aplicado mediante: "Loción corporal con una base de aceite vegetal de almendras y árbol del té diluído". Para la piel, pié de atleta y hongos en los dedos de los piés puede aplicarse puro tras limpiar la zona, también en el calzado y a modo de lejía como desinfectante para lavar los calcetines de la persona afectada. Para las manchas, que pueden ser congénitas, solares o hepáticas, Romera Figueroa recomienda árbol del té y semillas de zanahoria para las solares y esencia de limón y semillas de zanahoria para las hepáticas. Para pústulas del acné y verrugas, árbol del té o esencia de limón en forma de loción corporal o preparado facial: "Para verrugas en la palma de la mano, que casi se desprenden, aplicar una gota de árbol del té, o de limón, una vez al día, es muy fuerte porque cura y cuesta poder resistirlo". NARANJO (Citrus aurantium)
El de las hojas de naranjo es para Laura Romera
aceite esencial básico en situación de
estrés, como prevención de trastornos cardíacos y del sueño. Es antiespasmódico, calmante del sistema nervioso y mejora la circulación arterial: "En aplicación junto con lavándula sobre la zona pectoral y del corazón, se refuerza el músculo cardíaco, que recupera flexibilidad. Si hay soplos, combinado con un cítrico. El infarto guarda relación con excesivo trabajo que rompe el músculo. Y los soplos con falta de energía, por lo que se puede combinar aceite de hoja y de cáscara de naranja". Según Laura Figueroa los cítricos son una especie
de inyección de energía, útiles para
dejar una adicción fuerte como la pareja o fumar ("Aceite de hoja de naranjo en dilución concentrada, para olerlo y aplicar varias veces al día en el pecho o como loción corporal o para después del afeitado. Cuanto más penetre al cuerpo a través de la piel, mayor es el efecto "), en crisis de ansiedad y pánico, para calmar ataques de ansiedad y crisis de pareja. Para fortalecer la voluntad de la persona, son apropiados los aceites de albahaca, tomillo y romero. Y el de laurel ("Cicatriza a todos los niveles") si la persona está muy baja emocionalmente, lo que afecta a su árbol respiratorio. ACEITES ESENCIALES DE RAÍCES, GOMORRESINAS, BAYAS Y
SEMILLAS
Como ejemplo de este grupo de aceites esenciales,
Laura Romera se ciñe al de
gomorresina de incienso y al de semillas de zanahoria. INCIENSO (Boswellia frereana)
Para trastornos del sueño habituales, en ancianos y
niños, el aceite esencial de incienso es
una oleorresina que puede usarse puro sobre la piel en todas las edades. Restaurador de la piel y cicatrizante, puede aplicarse una gota en esternón y palma de la mano y olerlo muy profundamente varias veces al día si hay estrés muy fuerte, también niños con más de tres años si tienen trastornos en el colegio, alteración del sueño o pesadillas: "Para relajar y la creación de un clima relajante", en palabras de Romera. Al igual que todas las oleorresinas, sándalo, mirra, etc., tiene propiedades antiarrugas. Laura Romera se refiere al destilado de las
semillas de zanahoria como panacea, fuente de
betacarotenos que protege a los ojos ante el ordenador, rico en vitaminas A, C, D, E y B y con antirradicales libres, apropiado en todos los procesos de crecimiento y en la nutrición infantil. Cicatrizante: "Acelera la producción celular para que la piel cierre la cicatriz". En loción corporal es tónico de hígado y vesícula biliar, en digestión pesada, flatulencia y estreñimiento crónico con gran estancamiento, para depurar y bajar unos kilos, y frente a retención de líquidos y tejido edematizado en los tobillos. Aplicación en forma de serum facial para las bolsas bajo los ojos y para corregir la piel en el rostro y los tejidos caídos después de una dieta y pérdida de peso o tras una liposucción: "Es reafirmante, restaura la elasticidad y tono de la piel y reduce las úlceras de la piel". ESENCIAS DE LOS CÍTRICOS
Dña. Laura Romera Figueroa prosigue con las
esencias obtenidas por
presión de las cáscaras de cuatro cítricos, limón, mandarina, naranja y pomelo. LIMÓN (Citrus limonum)
La esencia de limón potencia el sistema
inmunitario, acelera la
eliminación de toxinas en tratamiento depurativo y adelgazante, artritis, artrosis, estreñimiento crónico y trastornos circulatorios, para eliminar ácidos úrico y láctico y como drenaje en retención linfática: "Donde se aplique ayuda a la circulación y la eliminación de toxinas. Activa la mente y la energía vital y estimula los órganos sensoriales", por lo que aconseja la aromatización ambiental con esencia de limón, como ayuda en la práctica de la memoria, al comienzo de la senectud, demencia senil y Alzheimer. Asegura Romera Figueroa que en el geriátrico es excelente, al igual que en colegios y párvulos. Mentalmente favorece la concentración y el trabajo cerebral sin estrés. En la piel ayuda al desarrollo de defensas ante bacterias, hongos y polución ambiental, y restaura los capilares que se rompen, especialmente los finos del rostro en caso de cuperosis. MANDARINA (Citrus reticulata)
Romera Figueroa considera la esencia de la cáscara
de mandarina gran sedante del
sistema nervioso infantil y antiespasmódica, útil en aparentes desarreglos infantiles como pólipos, estrés, pesadillas nocturnas, indigestión y estreñimiento. A la vez, afirma, es estimulante de la energía vital y de la alegría en ancianos y mayores con depresión. NARANJA (Citrus sinensis)
"La esencia de la cáscara de naranja junto con
pachuli relaja los músculos viscerales, y
junto con hinojo si hay muchos gases", según Romera Figueroa, ayuda en estreñimiento crónico o predisposición a cistitis repetitivas: "Fortalece la vejiga, el tono muscular y la fuerza de una víscera, tonifica el organismo en general, en depresiones invernales es útil para quien no soporta el invierno, que le deprime". Junto con bergamota ("Gran antidepresivo que estimula la vitalidad de la persona") ayuda a liberar tensiones en el estrés y estabiliza. Es un gran regulador en casos de excesiva sudoración, menopausia, pubertad. En cicatrices viejas, de operaciones o de heridas punzantes, una aplicación sistemática de una o dos veces al día durante varios meses de la esencia de la cáscara de naranja en dilución concentrada y en una base de rosa mosqueta: "Primero suaviza y después va borrando la cicatriz y regenerando la piel". POMELO (Citrus paradisi)
Dña. Laura Romera entiende que la esencia de la
cáscara de pomelo es muy interesante
para el verano, también para la segunda quincena de septiembre: "Cuando han salido todos los males, por una bajada de defensas, con retención de líquidos y sin perder peso". Señala que se trata de un gran depurativo, adelgazante y diurético, útil ante granos e impurezas corporales, espalda con acné o en todo el cuerpo. Estimula y relaja el riñón para que funcione mejor si se encuentra muy tenso, duro o muy yang: "El frío cierra, o no se orina o se orina mucho", concluye. siguiente
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